Atelier Franck Bordas en Paris-Photo 2006

Jill Hartley    FOTOTAROT    Trípticos seleccionados



Hace medio siglo, se pensaba que una fotografía pudiera narrar una historia completa, y cierta además.  Hoy es evidente que una fotografía cuenta muchos cuentos y que ningunos son verdaderos necesariamente. No cabe duda que el contexto de una fotografía influye en su sentido y sobre todo la imaginación del espectador. Interpretamos según nuestro conocimiento del tema, nuestro humor, nuestros prejuicios y preocupaciones. 

Así decidí  intentar una serie puramente subjectiva: fotografías que no pretenden decir algo específico, solo lo que proyecta uno, como reflejos de la mente. Ha sido un viaje a un territorio desconocido para mi, explorando el terreno del ambiguo y  symbólico, buscando imágenes del sueño y del inconsciente.

FotoTarot, el juego que inventé, consiste en una baraja de 100 foto-cartas. El jugador seleccione tres cartas sin ver, las voltea y busca un mensaje o imagina una historia. Luego, los otros jugadores podrán ofrecer sus comentarios a gusto. 

Como formato de exposición, eligí el tríptico, combinando tres fotografías seleccionadas por mí en eco de las tres cartas tiradas de mi juego en las cuales el espectador debe formar sus propios conecciones o quizás encontrar su destino.



FotoTarot es un juego que inventé, una serie puramente subjetiva. Estoy explorando lo ambiguo y  symbólico, buscando imágenes del sueño y del inconsciente. El jugador seleccione tres cartas sin ver, las voltea y busca un mensaje o imagina una historia. Eligí el tríptico como formato de exposición, combinando tres fotografías seleccionadas por mí en eco de las tres cartas de mi juego en las cuales el espectador debe formar sus propias conecciones o quizás encontrar su destino.